Estudio Clínico sobre la verdadera patología electrobioquímica del CÁNCER.

Estudio Clínico sobre la verdadera  patología electrobioquímica del CÁNCER.

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CÁNCER

Su verdadera patología electrobioquímica. Tratamiento.

(Nuevas aportaciones)

El autor agradecería recibir opinión de investigadores científicos, oncólogos y doctores interesados en la investigación.

Por razones de la EDAD y de SALUD esta, posiblemente, es mi última publicación.

Anticipadamente, GRACIAS.

Breve Introducción

Soy del criterio de que, por muy difícil y complejo que sea un tema científico siempre debe explicarse con toda sencillez, de tal modo, que pueda ser comprendido por el profano, por personas no profesionales. Trataré de exponer de forma clara y fácilmente entendible el verdadero origen de todos los cánceres (sin excepción alguna); y lo intentaré de la forma que a continuación describo.

 

Debo manifestar de entrada que, cualquier tema científico debe ser investigado, en primer lugar, el origen, o sea; por qué, y cómo se produce: demuestro, cómo y por qué nuestra propia corriente eléctrica, al ser el mayor excitante que tenemos en nuestro cuerpo se convierte en el principal "actor" y ejecutor de todas las patologías bioquímicas y acciones metabólicas que se inician y se desarrollan en el cuerpo de las células musculares y nerviosas. A excepción de las radiaciones gamma, la radiactividad, etc., que por ser cancerígenos de acción directa y dura, penetran profundamente en los tejidos.

 

Considero de especial interés científico dar a conocer a nuestra propia corriente electromotriz encajada en cuatro diferentes patologías: a) cuando desaparece en determinadas regiones de nuestro cuerpo; b) cuando en el organismo hay pobreza de electricidad; c) cuando la intensidad eléctrica es superior a los 15eV; y d) la función de la electricidad que fluye por los finos nervios que tienen su origen en los plexos nerviosos.

Aquí se verá la importancia que asume la electricidad en las acciones bioquímicas de distintas partes orgánicas, es decir, conocer sus respectivas patologías electrobioquímicas en la producción del CÁNCER.

Patología Electrobioquímica. Mis primeras observaciones.

Para que aparezca el cáncer, cualquier tipo de cáncer, es necesario que se produzca una patología eléctrica. Sin electricidad nunca puede producirse neoplasia alguna. Nuestra propia corriente electromotriz asume la principal responsabilidad sobre la verdadera etiopatogenia tumoral maligna, como a continuación voy a demostrar.

- Empezaré por asegurar, que, en el cerebro de un enfermo con Alzheimer es imposible que se forme un tumor maligno1. La causa no es otra, que, la ausencia de corriente eléctrica, de la que más adelante me dedicaré más ampliamente. Y es más, si se diese el caso, difícil pero no imposible, de que un enfermo con cáncer cerebral, este desaparece en poco espacio de tiempo al sorprenderle otra grave enfermedad: el Alzheimer. En este posible caso clínico se produciría la curación espontánea del cáncer1 por falta de electricidad en el cerebro1. Es muy lógico que se produzca esta curación, puesto que, al faltar la energía eléctrica desaparecen la energía mecánica y la energía bioquímica.

- Otro caso clínico de curación espontánea del cáncer. Se trata de un enfermo de cáncer de pulmón con amplia metástasis1,11. El cirujano que lo operó, al comprobar la existencia de una amplia metástasis, manifestó que el enfermo sólo viviría cinco o seis meses como máximo. Pasaron los años llevando una vida normal: el enfermo fue oportunamente reconocido, comprobándose con la sorpresa de que el cáncer se había curado totalmente. Este es otro caso de curación espontánea del cáncer1,11 al faltar la energía eléctrica1. Este enfermo era compañero y amigo mío. Murió por una causa muy distinta al proceso tumoral maligno.

- Un tercer caso de curación espontánea de un melanoma interdigital maligno que presencié en mi propia consulta. El cliente vino a la consulta a que le quitase diversas hiperqueratosis (callosidades) en ambos pies. Mi sorpresa fue que también tenía un melanoma interdigital maligno1. Le recomendé que fuese al cirujano en el menor espacio de tiempo posible. Y así lo hizo, el cirujano le indicó la necesidad de una rápida intervención. El enfermo nunca llegó a operarse, le sorprendió una fuerte hemiplejía1,11. Al cabo de unos meses, el melanoma desapareció. La causa de su eliminación no pudo ser otra que la ausencia de la corriente electromotriz1,11.

- El cuarto caso clínico se basa en la obtención de una amplia casuística obtenida en el Hospital Nacional de Parapléjicos de Toledo (España)1,11. En dicho hospital al que fui acompañado con el Profesor, Doctor Bartolomé Ribas ozonas, Jefe de Área de los Servicios de Toxicología del Instituto de Salud Carlos III de Majalahonda (Madrid). Más de dos horas estuvimos viendo enfermos parapléjicos. Nos atendió la Dra. Barmizán, acompañada de las Dras. Alcázar Rousselet y Contreras Porta.

En el referido Hospital comprobamos como todos los enfermos que hubiesen padecido de callosidades (hiperqueratosis) habían desaparecido totalmente. Y lógicamente, si no es posible padecer de dicha dolencia patológica, menos aún pueden padecer de cáncer, precisamente por falta de corriente electromotriz: intento demostrar que, para que se produzca un proceso tumoral maligno es necesario la actividad de grandes intensidades de energía eléctrica1,11, como seguidamente voy a demostrar.

Las referidas y muy amables Doctoras que nos atendieron, nos manifestaron que han tenido casos de cáncer de estómago, páncreas, colon y recto en parapléjicos. En este Centro hospitalario presenciamos unos casos clínicos acusadamente valiosos. Se ha comprobado rotundamente que donde hay electricidad, hay energía mecánica y energía bioquímica. En el aparato neurovegetativo de dichos enfermos es posible padecer de cáncer, por la muy sencilla razón de que, los sistemas nerviosos, el simpático y el parasimpático estaban intactos y sanos, que al fluir por sus fibras nerviosas una intensidad eléctrica, superior a los 15eV es lógico y normal que se produzca una patología electrobioquímica causante del cáncer.

Por otra parte, ya se ha visto que la desaparición de las hiperqueratosis plantares ha sido por ausencia de electricidad y no por reposo como hasta la fecha se viene creyendo. Este simple proceso lo rebato totalmente con el siguiente planteamiento clínico. Se trata de enfermos inválidos de sus extremidades inferiores por espasticidad1, por hipertonía muscular que le provoca una acusada rigidez muscular, lo que le obliga a emplear durante años el carrito de inválidos. A estos enfermos le aparecen las hiperqueratosis plantares. Pero, ¿cómo es posible que a dichos enfermos que no caminan nada durante años le aparezcan frecuentemente callosidades plantares?. Muy fácil de explicar: en estos enfermos sus fibras nerviosas están fuertes y sanas; por sus nervios motores fluyen normalmente la corriente electromotriz1, que es la causante única de producir dichos males del pie: y no hace falta roce alguno para que se produzca la referida patología electrobioquímica. Aquí se demuestra una vez más, que, "la corriente eléctrica es el mayor excitante que existe en nuestro organismo"2. Y esta misma causa es también capaz de producir por sí sola, un proceso tumoral maligno, como a continuación expongo

Lo inicio con los casos donde hay poca intensidad eléctrica.

Poca Intensidad eléctrica en el organismo

Anteriormente se ha demostrado que no es posible que se produzca ningún tipo de cáncer al no existir corriente electromotriz. A continuación voy a demostrar cómo "con poca corriente eléctrica pero asociada con una continuada aportación de productos tóxico-excitantes, sí puede aparecer la malignidad celular1,11. Esta formación tumoral no es posible en organismos desnutridos sin aportación de productos o elementos tóxicos-excitantes1,11, como así sucede en los países subdesarrollados. Amplias epidemiologías así lo han confirmado.

Inevitablemente me surge la siguiente interrogante; ¿por qué en los organismos de personas desnutridas, como sucede en los países subdesarrollados, es raro que se forme un proceso tumoral?. Voy a tratar de despejar esta pregunta con la siguiente respuesta:

En los organismos desnutridos, al ingerir muy poca o ninguna alimentación de forma continuada, dan lugar a que gran número de personas fallecen por inanición. Aquí, en la respuesta se impone la lógica y el sentido común. Al faltar la imprescindible alimentación, el organismo pierde progresivamente grasa, aminoácidos, proteínas, electricidad en las mitocondrias etc., en todo su organismo. Las células, tanto musculares como nerviosas se desnutren, pierden su normal metabolismo. Las mitocondrias disminuyen en número y las que sobreviven no pueden producir ATP (adenosintrifostato). El ATP se produce por un metabolismo entre la grasa y la glucosa8 favorecido por la propia electricidad. Pero, ¿cómo va a producir la mitocondria el ATP si no hay grasa ni electricidad?. Precisamente, Paul Boyer (Premio Nobel) detectó la electricidad en la membrana de la mitocondria.

Este mecanismo electrobioquímico ha quedado demostrado por el Profesor, Doctor Mario Gosálvez Gosálvez (Jefe de los Servicios de Laboratorio de la Clínica Puerta del Hierro de Madrid), recientemente fallecido. Colaboró, con él su esposa, la Doctora, Maria Flor Blanco, con experimentos en roedores3. El trabajo científico del referido Profesor se denomina, "Mitocondrias Filamenosas Templadas a baja Presión". Se observó cómo disminuye el número de mitocondrias cuando hay una deficiente nutrición3; las células pierden energía al no poder producirse ATP. El adenosintrisfosfato (ATP) es una sustancia química que es imprescindible en el metabolismo que se efectúa en el cuerpo de la célula. Por lo tanto, al faltar ATP, lógicamente las células pierden vitalidad, se altera la estructura celular en los casos de CÁNCER, incluso en otras enfermedades de carácter degenerativo y en la senilidad.

Pero no sólo se pierde vitalidad en el cuerpo celular, también disminuye la conducción nerviosa (eléctrica) a través del axón. La mielina, que es la capa que envuelve el axón, se compone esencialmente de tejido conjuntivo, grasa, aminoácidos y proteínas, que, al no nutrirse el organismo, la capa mielínica ya no puede proporcionar lo electrones (cargas eléctricas negativas) al perder componentes de la mielina.

 

En las circunstancias descritas, la conducción electromotriz se hace cada vez más lenta por la existencia de una continuada falta de alimentación. De aquí, que pueda afirmarse, que, " la conducción lenta por desnutrición ofrece mucha resistencia para la formación tumoral maligna." Amplias epidemiologías1,11 también lo han demostrado.

A la ausencia total de electricidad y a la existencia de poca y lenta corriente electromotriz, he creído interesante sumarle otro mecanismo eléctrico mediante el cual, también se hace muy difícil la formación tumoral maligna. Se trata de la conducción nerviosa a través de los nervios que emergen de plexos nerviosos arteriales1 y que portan siempre (salvo rara patología) normales potenciales eléctricos, que a continuación paso a exponer.

 

Potenciales Eléctricos Normales. (Plexos Nerviosos)

Este tercer planteamiento que doy conocer está basado en los finos nervios que tienen su origen en los plexos de las arterias1,11: trataré de demostrar el porqué son muy raros los cánceres en los respectivos órganos que inervan. En otros trabajos1,11 que he dado a conocer me he manifestado sobre este importante tema.

En este estudio neurofisológico y neuroanatómico quedan englobados determinadas partes orgánicas donde está demostrado que raramente aparece cáncer: me refiero al corazón, diafragma, yeyuno e íleon, bazo, tráquea, etc1,11. Lo inicio con la inervación cardiaca.

Desde el punto de vista de la investigación clínica, y para hacer más comprensible el fin que persigo, he creído oportuno establecer un estado comparativo entre la inervación que tienen las distintas partes orgánicas anteriormente mencionadas con el resto del organismo.

 

- Ejemplos-

 

El corazón y el yeyuno e íleon, reciben una inervación de unos nervios muy finos procedentes de los plexos de la aorta y de la arteria mesentérica superior respectivamente (Fig. 1 y 2). Esta inervación la voy a comparar con la que reciben múltiples órganos que están inervados por el sistema nervioso simpático y parasimpático3,4.

La intensidad eléctrica que fluye por los nervios que tienen su origen en el plexo subaórtico y de los plexos de la arteria mesentérica superior (Fig. 1 y 2) no es suficiente para producir radiaciones ionizantes, radiolisis, radicales libres, intenso calor, etc. que son los efectos de la intensidad eléctrica que, en su conjunto, provocan la ruptura de las dos cadenas del ADN y afecta al gen correspondiente, que están muy relacionadas entre si.

En cambio, la intensidad eléctrica que porta el simpático y el parasimpático es mucho mayor que la que acabo de describir. El simpático por ejemplo está compuesto por fibra preganglionar, ganglio, fibra posganglionar y órgano efector4 . Los ganglios que forman el tronco simpático están conectados entre si por filetes nerviosos que se extienden desde la base del cráneo hasta el coccix4. Los ganglios corresponden a cada vértebra4. Cada ganglio se reúne a la raíz correspondiente por dos filetes nerviosos: los ramos comunicantes4. El ramo comunicante de los nervios espinales (blanco) está rodeado de una vaina de mielina4. La vías simpáticas eferentes (motoras) están destinadas a los músculos lisos y a los sistemas glandulares periféricos4.

Acabo de hacer una breve referencia neuroanatómica para así, comprender mejor su repercusión en la neurofisiología correspondiente. Aclarado este importante punto, es más fácil asimilar la patología electrobioquímica que puede producir un determinado proceso tumoral maligno.

En cuanto al parasimpático, se sabe que está íntimamente ligado al sistema nervioso central (SNC)4, através de la central vegetativa4. Casi todas las vías parasimpáticas son motoras, a excepción de las vías sensitivas del vago4.

Resumiendo cuanto acabo de exponer, se ha visto que por su íntima relación con la médula espinal fluye por ellos, especialmente por el parasimpático, una intensidad eléctrica muy superior a la de los plexos a los que anteriormente he hecho mención. Es lógico.

He creído oportuno y muy necesario exponer, aunque brevemente, unos conceptos neuroanatómicos para demostrar que nuestra corriente electromotriz, cuando adquiere una intensidad eléctrica constante y duradera, puede producir los peligrosos efectos (radiolis, radicales libres, etc.) causantes de la malignidad celular. Estos efectos, insisto, no pueden nunca producirlos los finos nervios que emergen de sus respectivos plexos nerviosos. Estos nervios tienen la principal función de provocar efectos contráctiles4, como asi sucede con el corazón y el yeyuno e íleon4, por ejemplo.

He mencionado en otras publicaciones que, los pocos casos de sarcoma cardiaco que se conocen en todo el mundo, sólo las aurículas quedan afectadas, siendo en la mayoría de los casos producidos por metástasis. Dudo mucho que pueda producirse un sarcoma primario en las aurículas por las razones que acabo de apuntar. Por otra parte, considero imposible la formación de sarcoma en los ventrículos del corazón1,11. Su electricidad tiene una intensidad para provocar solamente la contractividad cardiaca, insuficiente para producir cáncer. La electricidad que poseen los ventrículos va del interior hacia el exterior: el saco pericárdico (el pericardio fibroso) que los envuelven carece de terminaciones nerviosas motoras4, por lo que no recibe electricidad motora alguna procedente del exterior. Pero este mismo pericardio fibroso envuelve también al diafragma, que, como los ventrículos, no padecen de sarcoma. Por tanto, y por las causas ya expuestas, los ventrículos y diafragma sería rarísimo que apareciese un sarcoma primario.

De forma muy parecida con las aurículas sucede en el yeyuno e íleon: la débil corriente eléctrica que recibe esta zona orgánica procede de los finos nervios que tienen su origen en los plexos prearterial y retroarterial de la arteria mesentérica superior. (Fig. 2) Por otra parte, las numerosas células de Cajal que están en la capa muscular y mayoritariamente en sus fibras longitudinales y circulares 5, 6, así como en la capa submucosa, duran sólo seis días 5, 6. El cáncer es por tanto muy raro que se produzca. Dichas células se renuevan constantemente5,6.

Con estos dos casos que acabo de exponer, creo que son un claro exponente de otras partes del vegetativo que también son raras las formaciones tumorales malignas, como el bazo, tráquea, etc.

A continuación expondré el siguiente planteamiento. Está relacionado con todas las partes orgánicas que están expuestas con mayor o menor frecuencia a soportar una hiperexcitación celular.

Cuando Se Producen Grandes Intensidades Eléctricas

En este último planteamiento voy a ofrecer un detallado y sencillo estudio sobre cómo y por qué se produce una patología electrobioquímica causante del CÁNCER.

El cáncer se inicia siempre con una hiperexcitabilidad en la célula nerviosa o muscular. Los excitantes son muy numerosos: pueden ser de origen interno o externo. Los de origen interno pueden ser causados esencialmente por un desequilibrio iónico, como por ejemplo, un exceso de socio (Na+) o una disminución de magnesio (Mg2+), y sobre todos los causantes de origen interno el más frecuenta es una elevada intensidad eléctrica, precisamente por ser el mayor excitante que tiene el cuerpo humano. Los causantes de origen externo son tan numerosos que se aproximan a los ocho millones, y cerca de un millón es de uso doméstico7. Se calcula pues, que un 80% son de origen externo y un 20% de origen interno7.

 

Por qué se inicia el cáncer

***

 

El cuerpo humano está rodeado de peligros por todas partes tanto dentro del hogar como fuera de él.

Si no se produce una constante hiperexcitación celular, el cáncer es menos frecuente que aparezca. Ahora bien, ¿qué sucede cuando se produce la peligrosa hiperexcitabilidad celular?. La continuada hiperxcitación celular va seguida siempre de un aumento progresivo de una intensidad eléctrica persistente que, cuando alcanza los 15eV7 se producen las radiaciones ionizantes, de las que me ocuparé más adelante. La intensidad eléctrica se inicia siempre en los canales iónicos, al aumentrar su voltaje. Creo haber aclarado de forma muy breve, el por qué se empieza a formar un proceso tumoral maligno. Si este punto es importante, también lo es el cómo se produce y evoluciona el proceso causante de tan nefasto mal.

Toda acción excitante entra por las espinas dendriticas y por el soma, principalmente. Pero todas las acciones metabólicas se efectúan en el cuerpo (soma) celular. Cuando se produce un exceso de constante excitación celular8, el voltaje de los canales iónicos aumentan considerablemente: y al aumentar el voltaje de los canales iónicos se produce inevitablemente un aumento de la intensidad eléctrica, que es la principal responsable de que se produzca la malignidad celular cuando la intensidad eléctrica rebasa los 15eV.

Creo necesario describir cómo se crea la proyección eléctrica, qué factores intervienen, dónde se inicia el disparo eléctrico y finalmente, cómo actúa la electricidad durante todo el recorrido.

En los organismos bién nutridos las células están dotadas de grasas, proteínas, etc. que son las que proporcionan los electrones (cargas eléctricas negativas): estos son atraidos por las cargas eléctricas positivas, es decir, por los cationes. En nuestro organismo, los cationes principales son, el potasio (K+), el sodio (Na+), el calcio (Ca2+) y el magnesio (Mg2+), que son los que constituyen el índice de LOEB.

A la electricidad que se forma en el soma, se une la actividad de las mitocondrias, que abundan en los organismos bien nutridos. Las mitocondrias intervienen en todas las acciones metabólicas que se originan en el soma celular. Las mitocondrias se producen por un metabolismo producido entre la glucosa y la grasa. Por ello, en los organismos desnutridos al no existir la grasa no puede producirse ATP; por esta causa, el cuerpo celular correspondiente a los organismos desnutridos no puede ejercer la suficiente actividad metabólica imprescindible para la vida celular.

En la patología electrobioquímica que se produce en el cuerpo de la célula, las proteínas que intervienen son tres; las proteínas mitocondriales, citosólicas y las proteínas nucleares8; todas ellas tienen una acción motora8: y como es lógico, estas proteínas, prácticamente no existen en los cuerpos desnutridos.

Como puede apreciarse, sobre la marcha, voy estableciendo un estado comparativo entre un organismo nutrido y el desnutrido, y así demostrar, paso a paso, el por qué existe una clara diferencia en la producción tumoral entre dichos organismos.

Un detalle que me ha llamado la atención, es, la sola existencia de canales de sodio entorno al cono axónico8: no hay otra clase de canales. El disparo eléstrico se produce en el cono axial intercelular favorecido precisamente por la acumulación de canales de sodio existentes en el cono axónico: estos canales tienen una acción excitante, facilitando así el impulso eléctrico, el disparo eléctrico. Nuestra propia electricidad por iniciarse en los canales iónicos denominados también corriente electroiónica.

Una vez descrito cómo se produce la electricidad en el soma, continúo con la corriente eléctrica del axón después de iniciado el disparo eléctrico hasta el final de su conducción.

La corriente eléctrica producida en el cuerpo de la célula es favorecida su conducción a través del axón por tres clases de fibras, que son, los microtúbulos, los microfilamentos y las neurofibrillas8: estas últimas son las más numerosas y las de mayor tamaño8. También favorece el fluir de la electricidad tres proteínas, de función motora; la dineina, miosina y quinesina8: estas proteínas no existen tampoco en los organismos desnutridos por falta de alimentación, así como también pierden vitalidad las fibras musculares, dentritas.

He hecho este nuevo recordatorio siguiendo el curso de investigación que he considerado más adecuado para así facilitar una mayor comprensión.

Cuando la intensidad es alta, (superior a los 15eV), durante su recorrido a través del axón, va arrancando electrones de los aminoácidos, proteínas y grasa de la capa mielínica que envuelve al axón. Esta misma intensidad es conducida a su vez por otros axones que hacen sinapsis con la neurona; estos axones son también tres: los axones somáticos, los axones del axón y los axones que hacen sinapsis con las dendritas8. De aquí, que se denominen axones axosomáticos, axoaxones y axo dendríticos8, (Fig.3) a través de los cuales conducen la electricidad con la misma intensidad existente en el axón con el que hacen su correspondiente conexión (sinapsis).

Esta breve descripción neuroanatómica y neurofisiológica nos ofrece una clara aportación sobre cómo y por qué se produce la metástasis. No olvidemos nunca, que, "todos los tejidos de nuestro cuerpo tienen semejantes propiedades estructurales, fisiológicas y químicas".

Como hemos visto, toda esta patología electrobioquímica tiene su verdadero origen en una hiperexcitabilidad producida en el soma celular. Dicha hiperexcitación, puede iniciarse también en las espinas dendríticas.

Si ya conocemos la causa y cómo se inicia todo el proceso tumoral, el tratamiento no puede presentar la menor duda para su aplicación. El tratamiento que sugiero lo expongo a continuación.

Tratamiento y Comentario

Se ha visto cómo se ha producido la curación espontánea de varios tipos de cáncer en distintas partes de nuestro cuerpo. En su curación no ha influido ningún tratamiento médico: la curación se ha producido espontáneamente. El sentido común y la lógica nos dice, que, si la causa del cáncer es por una hiperexcitabilidad y un aumento de la tensión eléctrica, lo lógico es combatirla con todos los medios disponibles. Hay que corregir la hipertensión eléctrica que se inicia en los canáles iónicos debido a una hiperexcitabilidad celular. La tensión eléctrica expresa el potencial eléctrico al que está sometido un circuito eléctrico o parte de él.

Lo mismo que en la sangre se produce la hipertensión arterial, también se puede producir una hipertensión eléctrica, provocada por un aumento más o menos elevado del voltaje en los canales iónicos: estos son precisamente los que producen nuestra corriente eléctrica.

Sentado este breve comentario, sugiero se tenga en consideración el siguiente TRATAMIENTO.

En primer lugar debe conocerse si existe equilibrio electroiónico entre el K+, Ca2+, Mg2+ y Na+: me baso en el conocido cociente de LOEB, que es el siguiente; (K++Na+)/(Ca2++Mg2+)=1. Si los elementos biogenésicos son normales, hay que pensar que el cáncer no es de origen interno, salvo que la elevada intensidad eléctrica sea producida por un constante estado de nerviosismo provocado por múltiples causas, como el estrés, trastornos hormonales, etc, es decir, por una hipertensión eléctrica.

Conociendo la intensidad eléctrica a través del voltaje de los canales iónicos, debe corregirse la patología del elemento biogenésico correspondiente, si existiese. Por ello, existe la técnica de fijación de voltaje descrita por HogdKin y Andrew Husley8, mediante la cual se conoce el flujo de los iones a través de los mencionados canales, que son lo que generan el potencial de acción: los experimentos de patch clamp demuestran la conductancia y el voltaje de cada canal iónico8.

El potasio por ejemplo, que se encuentra en el interior de la célula, hay que prescribirlo durante todo el proceso tumoral: es un modulador fisiológico del sistema vegetativo.

Se conoce un cuadro de conducción eléctrica en el que se incluyen 4 grupos9. La máxima conducción eléctrica es de 120 metros por segundo y la mínima 2 metros por segundo9.

Sea cual fuere el factor desencadenante, bien de origen interno o externo, todos producen una hiperexcitabilidad celular: y este estado patológico es el que hay que eliminar en primer lugar mediante productos antiexcitantes; así, la quimioterapia obtendría un mayor número de éxitos. La actual quimioterapia, muchas veces, con sólo ir asociada a la aplicación de radioterapia se han obtenido grandes éxitos, pero por desgracia la mayoría ha tenido que pasar por el quirófano, y aún así, no se ha conseguido la curación del proceso tumoral maligno. El motivo del fracaso es, (así lo creo) que no se ha conseguido eliminar el exceso de una permanente hiperexcitación celular. Si esto es así, ¿por qué no se prescribe el bromuro sódico? Con el empleo de este producto se han curado casos de metástasis, ya desahuciados. Entre el bromuro sódico al 20% y la radioterapia el Profesor Bañuelos, (catedrático de la Universidad de Valladolid y autor de numerosos textos de medicina en las décadas de los años 50 y 60) obtuvo bastantes curaciones y también muchos fracasos. Es lógico, él no contaba con los adelantos que en la actualidad se dispone.

En mi cerebro no entra, no comprende que el bromuro sódico no deba emplearse por su toxicidad, cuando la inmensa mayoría de los medicamentos tienen sus peligros por toxicidad. Las mismas literaturas de todos los medicamentos mencionan las debidas precauciones para su correcto uso.

Actualmente, los oncólogos están debidamente impuestos para controlar al enfermo, evitar y corregir, en su caso, inmediatamente cualquier nociva reacción medicamentosa. Nunca, en ningún, caso, debe consentirse que el enfermo muera porque el bromuro sódico es tóxico.

No desdeñemos al Profesor, Doctor Bañuelos. No se le fue ningún enfermo por la toxicidad del producto. Ya he comentado el porqué fracasó. Tengamos pues, muy en consideración los éxitos que obtuvo en casos desahuciados. Merece la pena volver a usar dicho producto o similar en su función, asociado a la actual quimioterapia y la radioterapia.

Y no olvidemos la magnetoterapia.

 

¿Cura el cáncer los campos magnéticos?

 

Mucho se ha escrito, y aún se viene escribiendo sobre la verdadera acción que pudiera ejercer la magnetoterapia sobre la curación del cáncer. En tal sentido hago la siguiente pregunta: ¿si está demostrado la poderosa influencia que ejerce la hipertensión eléctrica para la formación tumoral, por qué se desdeña el valor curativo de los campos magnéticos?. Como investigador me encuentro situado entre los partidarios y detractores de la verdadera actividad que ejercen el magnetismo sobre la curación del cáncer.

Ante esta diversidad de criterios, creo oportuno exponer mis propias consideraciones. Nadie duda de que, "los campos magnéticos actúan sobre las corrientes eléctricas12. Si este principio de la electrónica, al estar aceptado universalmente, ¿por qué no se le presta más atención a su discutida acción antitumoral?. En nuestro oganismo tenemos nuestra popia corriente electromagnética; por tanto "si la corriente eléctrica al crear un campo magnético ejerce una acción sobre otra corriente y recíprocamente",¿ por qué, dicho fenómeno no puede mantene acciones recíprocas entre nuestra corriente eléctrica y un electroimán aplicado en la zona del tumor primario?.

Yo mismo he padecido de una neoplasia de recto1 de 12 centímetros de longitud, es decir, de todo el recto-medio. Me negué a ser intervenido quirúrgicamente; se me trató con la quimioterapia y la radioterapia con pocas dosis de intensidad. A los 25 días, se conoció su curación total, comprobado por el resultado obtenido en el laboratorio y por la resonancia magnética. Yo me he preguntado a mi mismo ¿cuantos días duró mi propio cáncer?, lo que sí sé, que, a los días indicados ya no existía la noplasia. Ignoro, si el neoplasma hubiese desaparecido en tan breve espacio de tiempo si no me hubiese aplicado el electroimán de forma casi premanentemente. Han transcurrido ya, cerca de cuatro años sobre mi total curación.

Aquí debo recordar, que mi propia corriente eléctrica y la del electroimán han debido tener acciones iguales y de sentidos contrarios, es decir, que, "los imanes y las corrientes eléctricas ejercen acciones a distancia, tales como atracciones y repulsiones mútuas"13. También, "el magnetismo altera la dirección de la corriente eléctrica14, sunándose así este concepto electromagnético a cuantos criterios se han dado a conocer en tal sentido.

Conclusión.- como sugerencia, me decido a exponer mi personal critero. Al tratamiento al que he sido sometido sobre mi propio neoplasma rectal1, debería sumársele el bromuro sódico al 20% y como antiexcitante celular, la intensidad eléctrica disminuría, favoreciendo así la efectividad de la correspondiente quimioterapia prescrita. La radioterapia a pequeños dosis facilita la recuperación funcional de las células afectadas; si se abusa de su intensidad, las células difíclmente pueden recuperar sus normales actividades bioquímicas.

Y finalmente, la magnetoterapia sería muy útil para restablecer el equilibrio electroiónico de forma permanente. Repito, sólo trato de sugerir mi personal aportación al tratamiento del CÁNCER.

Créo, sinceramente, que, actualmente se está prescrbiendo un tratamiento incompleto. Como en todas las enfermedades "hay que combatir su iniciación y su etiología". Aquí se ha descrito cómo y por qué se produce la etiopatogenia tumoral y su tratamiento, mediante el cual se elimina, la hiperxcitabilidad celular (el inicio) y la consiguiente hipertensión eléctrica, que es la que desencadena el destrozo de la estructura celular y sus habituales acciones bioquímicas (radiolisis), es decir, la que produce la malinidad celular, el CÁNCER.

Tengamos surte.

Conclusión Final

Anteriormente he hecho mención a los muchos circuitos eléctricos cerrados que existen en nuestro organismo.

En este breve comentario final sólo me voy a referir al circuito eléctrico correspondiente a los pulmones: voy a poner un ejemplo; ¿por qué se produjo la curación espontánea de un cáncer de pulmón con amplia metástasis, de un compañero y amigo mío?.

Como se sabe, los pulmones, como todos los órganos de la vida vegetativa reciben una doble inervación: la parasimpática, por los nervios vagos4 y simpática a partir de los troncos simpáticos cervicales inferiores y torácicos superiores4.

La inervación vagal comprende dos tipos de ramos nerviosos4: los ramos cortos, que son retrobronquiales4; llegan al hilio con las arterias bronquiales constituyendo con las fibras de origen simpático, el clásico plexo nervioso pulmonar4. Los nervios largos nacen en los nervios laríngeos recurrentes4. De aquí, que, cuando se produce un cáncer de pulmón, la laringe se resiente también de su habitual tono de voz.

Efectuando esta breve e imprescindible descripción inervadora pulmonar, voy a demostrar cómo se produjo dicha curación espontáneamente.

Para comprenderlo mejor, voy a efectuar un breve recuerdo. Mundialmente es aceptado de que, "las células malignas avanzan con mayor rapidez cuando se producen grandes intensidades eléctricas10". Lógicamente, si la intensidad eléctrica es normal, es raro que se produzca ninguna neoplasia: " y sin electricidad no pueden producirse la energía mecánica ni la bioquímica" que son imprescindibles para la vida celular, por lo que es imposible la formación tumoral maligna.

Se sabe, que "la corriente eléctrica es producida en los canales iónicos activados por voltaje8": también pueden ser activados por acciones mecánicas y por transmisores químicos, como la acetilcolina (ACh), el ATP(adenosintrisfosfato)8, etc.

Cuando los canales iónicos dejan de ser activados por voltaje, como así ha sucedido en este caso concreto, no se produce el necesario movimiento de iones para provocar una elevada intensidad eléctrica. Por tanto, la tensión eléctrica pasó a ser muy baja, no hay suficiente energía eléctrica para producir los peligrosos efectos (radiaciones ionizantes, intenso calor, radiolisis, etc.) causantes de provocar la malignidad celular. También, dichos canales pueden quedar desactivados por una pequeña hemorragia, o por una trombosis que pueden producirse en el punto de arranque de la inervación vagal, que como todos los nervios, va acompañada de su arteria correspondiente. Me fundamento en este criterio por considerarlo similiar al que se produce en el cerebro: una trombosis o una simple hemorragia cerebral provoca la supresión inmediata de la energía eléctrica, y por tanto, de las energías mecánica y bioquímica de las extremidades afectadas, es decir, que se produce una hemiplejía o paraplejía. Cuando se produce este proceso, las diversas hiperqueratosis plantares y los tumores, como el melanoma interdigital maligno desaparecen en poco espacio de tiempo.

Este proceso de los canáles iónicos que acabo de describir, puede producirse también en los conductores nerviosos (axón, dendritas, etc.) por una infección, capaz de anular por completo su capacidad de conductancia. Es decir, por una infección celular, tanto muscular como nerviosa.

Así pues, considero que, puede ser correcto o viable este estado comparativo que establezco entre los sistemas vegetativo y el esquelético.

Las células del pulmón, de este caso clínico, adquirieron la lógica debilidad electrobioquímica al desaparecer su capacidad excitatoria celular. Y como, "sin excitación nerviosa no hay movimientos de iones" la electricidad brilla por su ausencia, afectando lógicamente a los nervios largos del vago, que son los que inervan los pulmones.

Este simple proceso de patología electrobioquímica me ha hecho pensar y también creer, en cómo y por qué se puede producir la curación espontánea del CÁNCER.

Resumiendo: considero haber demostrado claramente, que, la patología de nuestra corriente eléctrica es el principal causante de que se produzca o deje de producirse cualquier tipo de cáncer. La electricidad del cuerpo humano nos ofrece cuatro distintos planteamientos, (ver tabla de García Ferriz oncología clínica) que son:

a) que no exista la suficiente energía eléctrica para poder producir y activar las energías mecánicas y químicas de determinadas partes orgánicas, como por ejemplo, una hemorragia o una trombosis cerebral, que provocan la supresión de corriente electromotriz en las extremidades: nunca, en ningún caso, podrá producirse un proceso tumoral maligno en dichas zonas: y también que, todas las curaciones espontáneas de cáncer que se producen en el cuerpo humano se debe a la falta de excitabilidad celular, como por ejemplo, el caso de curación espontánea de un melanoma interdigital anteriormente descrito.

b) que la corriente eléctrica fluya con lentitud. Es el caso de los organismos desnutridos; la velocidad de la electricidad es lenta; hay falta de grasa y proteínas que son las que proporcionan las cargas eléctricas negativas a la célula con la ausencia de proteínas, que son motoras, el impulso eléctrico disminuye. Y también al escasear la grasa no puede producirse ATP (adenosintrifosfato), debido a que " el adenosintrisfosfato (ATP) se produce precisamente por el metabolismo que se realiza entre la grasa y la glucosa". En estas condiciones, nunca, nuestra corriente eléctrica podrá alcanzar un voltaje de 15eV, a partir de los cuales se producen las radiaciones ionizantes, la radiolisis, intenso calor, etc., que son los causantes del cáncer.

c) que la electricidad sea intensa: con esta intensidad siempre se alcanza y rebasa los 15eV. Aquí ya se ha expuesto cómo y porqué se produce una elevada tensión eléctrica. "Y lo mismo que hay hipertensión arterial también hay hipertensión eléctrica", que son precisamente las que provocan tan nefastos efectos en ambos casos.

d) este cuarto y último caso es muy peculiar y muy interesante: se trata de los plexos nerviosos, en los que tienen su origen múltiples finos nervios; estos son portadores de potenciales eléctricos que solamente provoca efectos contráctiles en las partes orgánicas que inervan; por ejemplo, el corazón, el diafragma y yeyuno e íleon. Estos nervios que emergen de plexos nerviosos no pueden conducir grandes intensidades eléctricas. Por ello, en dichas partes orgánicas, entre otras, como el bazo y la tráquea, es muy raro que aparezca el temido cáncer.

Estos cuatros planteamientos (Tabla García Ferriz) que he mencionado, están respaldados y fortalecidos con sus correspondientes pruebas y epidemiologías mundiales.

Para terminar y como complemento añadido a este trabajo de investigación, considero necesario recordar lo siguiente: empiezo haciendo mención especial al cáncer del hematíe, denominada enfermedad de D`Guglielmo, que sólo aparece en el hematíe joven: en la fase juvenil es cuando únicamente tiene un núcleo y cinco o más nucleolos, y además, hay excepcionalmente cargas eléctricas positivas (cationes); y como las cargas eléctricas positivias (cationes) atraen a las cargas eléctricas negativas (aniones), se produce inevitablemente la corriente eléctrica, que, cuando alcanza gran intensidad puede producirse radiolisis, etc., causante del cáncer. Esta enfermedad es muy rara. Los hematíes maduros poseen una carga electronegativa, como se demuestra por cataforesis. Carecen de carga eléctrica positiva, de núcleo y de mitocondrias.

Decía el Profesor, Doctor Santiago Ramón y Cajal en su libro titulado, "Los tónicos de la Voluntad", que, "para hacer investigación de una determinada enfermedad es necesario tener la cualidad del poder de la observación, pensar mucho lo que observa, formar la teoría, aportar pruebas irrebatibles y finalmente presentar epidemiologías fiables".

Observaciones, teorías, pruebas y epidemiologías, las aporto en este trabajo de investigación. Un trabajo holístico, en una nueva vía de investigación científica desconocida mundialmente, es la que aquí presento.

Lo desconocido, frecuentemente, ofrece sorpresa y se recibe incomprensión. Esta fuerte barrera tengo que rebasarla esgrimiendo una fuerte dosis de FE. Al tiempo.

 

***

Importante anotación adicional.

En este trabajo de investigación científica de clínica no incluyo, como es lógico, los cánceres producidos por radiactividad, radiaciones gamma, etc, por considerar que son cancerígenos que tienen una acción directa, y dura que penetran profundamente en los tejidos. En estos casos, nuestra propia inervación motora (corriente electroiónica) no interviene en la formación tumoral.

La vía de investigación que aquí he ofrecido, presenta como elemento (factor) principal a nuestra propia corriente electroiónica. Sitúo a la electricidad en cutro estadios (grupos): el primer estadio, es cuando la corriente electromotriz desaparece de una determinada parte orgánica, en cuyo caso desaparecen las energías mecánica y bioquímica. Por tanto, si anteriormente a su desaparición había un tumor maligno, este, desaparece. Los estadios II, III y IV, al actuar nuestra corriente eléctrica con distintas intensidades, se poducen los cánceres con mayor o menor rapidez por las causas que aquí han quedado suficientemente reflejadas y demostradas.

La investigación la he basado esencialmente en la neuroanatomía, neurofisiología, pruebas de clínica y de laboratorio, y, finalmente, en sus respectivas epidemiologías. En definitiva, esta actividad investigadora que he relaizado, me atrevo a considerarla como inédita, como holística que presenta una clara diferenciación con respecto a cuantos investigaciones se han dado a conocer mundialmente.

Y finalizo; en este complicadísimo trabajo de investigación en clínica, he tratado de demostrar cómo y porqué se producen todos los cánceres. Desde mis primeras observaciones he venido construyendo una fuerte cadena electroiónica, formada por sólidos eslabones sin posibilidad de romperse ninguno de ellos. Estos eslabones corresponden a los distintos estadios que presenta la patología electrobioquímica, que aquí acabo de exponer.

Esta ha sido la vía de investigación que he seguido y los resultados que he obtenido con pruebas de clínica y de laboratorio.

Este trabajo, después de mucho tiempo transcurrido, no ha sido aún rebatido en España ni fuera del territorio español. Posiblemente obtenga el debido reconocimiento cuando ya no me encuentre en el mundo de los vivos. Que por desgracia no sería la primera vez. Lamentable, muy lamentable.

 

Excitabilidad y Voltaje Celular

La tensión eléctrica del axón es, normalmente, de 100mV8. El grado de la excitabilidad celular se debe esencialmente al tamaño de su membrana, que oscila entre los 50µm y los 80µm de diámetro. Si el diámetro es pequeño, su membrana tendrá lógicamente un menor número de canales iónicos activables por voltaje8, también menos capacidad (capacitancia) eléctrica; por ello, contiene menos cantidad de cargas positivas y negativas. Su cono axónico es de reducido tamaño, por lo que ofrece una mayor resistencia al paso de la electricidad. El diámetro axial intracelular comprende entre 0,2 y 20µm de diámetro8. Si la membrana es de mayor diámetro, tendrá un mayor número de canales iónicos y una mayor cantidad de cargas positivas y negativas. Y, finalmente, los axones, por tener mayor diámetro, facilitan una mayor fluidez de cargas eléctricas (ley de Ohm)8.

Todos los productos o elementos que son considerados como desencadenantes del cáncer tienen una misma cualidad inicial: excitar la célula. Su formación y proyección ofrecen distintos caracteres, según el tipo de célula afectada. Las células pueden ser, la célula nerviosa, muscular, sanguínea y linfática. Cada una de ellas es poseedora de unas características que la diferencia de las demás, aunque todas las células tienen semejanza en su estructura y en sus propidades fisiológicas y químicas, según nos legó nuestro sabio español y premio NOBEL (1906) el Profesor, Doctor Santiago Ramón y Cajal.

Todas las células de nuestro organismo subsiten gracias a la electricidad que reciben. Si les falta corriente eléctrica, las células se atrofian y muren. Por lo tanto, nuestra electricidad es imprescindible para la vida. Hay que cuidarla y procurar mantenerla a sus niverles normales. Una patología de la corriente electromotriz puede producir múltimples enfermedades, muchas de ellas de pronóstico preocupante, y muy grave, otras, desgraciadamente, son incurables.

La corriente eléctrica, al estar siempre presente en todo tipo de células, y al sufrir una agresión de origen interno o externo, puede provocar muy graves perturbaciones celulares de muy diverso pronóstico: Por ello, "nuestra corriente electroiónica se erige en el principal agente de todo proceso tumoral, sea cual fuere la célula afectada".

La célula nerviosa, la célula muscular, la sanguínea y la célula linfática, tienen una función definida que la distingue y difiere de las demás. Pero la corriente nerviosa motriz es seimpre la misma: la vida de todas ellas dependen de la electricidad que reciben. Una patología eléctrica reprercute inexorablemente en la vida celular.

Cuando una determinada célula recibe de forma constante los efectos tóxico-excitantes de cualquier agente, interno o externo, la primera acción que ejecuta, es, la excitación celular. Una prolongada persistencia de cuaquier producto o factor desencadenante pude provocar una peligrosa hiperexcitabilidad celular. A partir de esta fase inicial, y según el tipo celular, se puede producir muy diversos procesos tumorales, en los que también colaboran para su formaión otros componentes químicos y biológicos suficientemente concidos.

Numerosos y amplios textos se han publicado sobre el origen del cáncer; no hay duda que se ha avanzado. Pero no lo suficiente para conseguir erradicarlo definitivamente. Actualmente, como siempre, se le viene prestando la máxima atención a la investigación de laboratorio, y muy poco a la investigación en clínica. En este sentido se han manfifestado numerososo investigadores de clínica de no pocas latitudes.

La investigación de laboratorio avanzaría mucho más si va asociada a la investigación en clínica. Lo que se observa en clínica, junto al enfermo, acumula más aportacions que el laboratorio no puede consguir, y viceversa. El laboratorio, en muchas circunstancias, está en perfectas condiciones de afirmar o negar lo aportado en el campo de la clínica. Así pues, los dos se necesitan. He elegido una vía investigadora de naturaleza holística, que, en poco o nada se asemeje a las muchas investigaciones sobradamente conocidas.

Tengo la satisfacción, muy valiosa, de que, muchas facetas de mi personal campo de investigación han causado sorpresa, muy especialmente, sobre la inmensa importancia que tienen los circuitos eléctricos biológicos cerrados, hasta el punto, de que, es imposible que aparezca tumor maligno alguno en las zonas orgánicas que estén dentro de un determinado circuito eléctrico biológico cerrado, como así sucede en los ventrículos del corazón, diafragma, yeyuno e íleon, la tráquea y también el bazo, que a continuación expongo.

 

EL BAZO

El bazo es un órgano linfoideo muy ricamente vascularizado situado a la izquierda por detrás del estómago. Es un órgano insólito4, que se desarrolla con el tubo digestivo y comparte con él sus vasos, pero no tiene ninguna acción en la digestión4. Está ampliamente peritonizado3 y formado por un tejido esponjoso compuesto por folículos linfáticos esplénicos4. Está en relación directa con el diafragma: y "como el diafragma, el bazo se muestra refractorio a padecer de sarcoma". El contacto con el diafragma comienza a la altura de la línea media exilar4, lo que hace pensar, desde el punto de vista oncológico, que, por su situación y relaciones neuroanatómicas y neurofsiológicas con el diafragma, el bazo ofrezca también muy firme resistencia a padecer de una patología elctrobioquímica capaz de producir un proeceso tumoral maligno.

El bazo recibe fibras vegetativas simpáticas posganglionares4. Estas fibras rodean la arteria esplénica, formando el plexo esplénico: inervan la capa muscular de las arterias y de la cápsula del bazo4. El plexo esplénico (plexus lienalis) es una subdivisión del plexo celíaco que acompaña a la arteria esplénica4.

Como puede apreciarse, el bazo tampoco recibe inervación motora como suele ocurrir en las funciones digestivas. No está sometido a los efectos de un circuito biológico eléctrico.

Reusmiendo: los ventrículos cardíacos, diafragma, tráquea, yeyuno e íleon y el bazo, ofrecen resistencia a padecer de cáncer por las causas ya mencionadas De lo que puede deducirse, que, ningún cáncer, (así como el Alzheimer y otras muchas enfermedades dependientes de patologías de origen nervioso) es producido por nungún gen. Todos los genes sufren los impactos y las consecuencias de un alto voltaje producido en su correspondiente circuito eléctrico biológico. Pero estos circuitos no existen en las partes orgánicas a las que anteriormente he emencionado.

Por lo tanto, el gen nunca produce el cáncer; su patología es un efecto más, y no la causa. Y la causa no puede ser otra que, la alta tensión bioeléctrica que se poducen en los mismos circutos eléctricos que existen en el cuerpo humano.

Mis estudios se basan, esencialmente en el fuerte poder de la observación, en la neuroanatomía, neurofisiología, pruebas de clínica y de laboratorio y finalmente en las epidemiologías.

¿En todas estas asignaturas merezco un "suspenso"?. Sería para mi, como investigador en clínica, recibir una contundente respuesta irrebatible.

Y me quedaría plenamente complacido.

Estudio Complementario. Como fortalecer el tratamiento del actual cáncer.

Para que un tratamiento sea eficaz en cualquier enfermedad, siempre hay que iniciarlo combatiendo el factor desencadenante y el inico de la efermedad a tratar. En este caso concreto me voy a referir al tratamiento de todo tipo de cáncer, con las lógicas reservas de cada caso en particular.

Para establecer un tratamiento más eficaz que el que se viene realizando actualmente, ( basado sólo en la quimoterapia, radioterapia y cirugía) hay que reforzar este sistema teniendo muy en consideración los siguientes puntos:

1º Conocer y eliminar (si es posible) el factor desencadenante.

2º Todo elemento desencadenante inicia el proceso turmoral provocando un peligroso y progresivo aumento de la excitabiliadad celular. Se este primer paso no se consigue, se hace inevitable la aparición de un aumento de voltaje celular, que acaba afectando a los genes.

3º Los canales iónicos (proteínas) de las membranas de los cuerpos celulares conducirán con mayor intensidad la corriente electroiónica hacia el cono axial intracelular. Si este cono es de mayo amplitud, conducirá más cantidad de electricidad.

4º Cuando la corriente eléctrica alcanza los 15 eV, se producen las radiaciones ionizantes y un intenso calor.

5º Dichas radiaciones producen la ruptura de la estructura celular y de sus propiedades químicas y fisiológicas. Y el calor intenso y pesistente provoca la anoxia celular.

***

Por lo tanto, si no se reduce el voltaje de las células correspondientes al tumor primario, nos encontraremos con las lógicas dificultades de obtener una mayor amplitud de curaciones: para colaborar en la consecución del éxito, considero imprescindible conocer la causa que ha provocado el inico de la enfermedad. El factor desencadenante ya sabemos sobradamente que pude ser de origen interno o externo. Los de origen interno son numerosos, entre los que deben ser más controlados son los cationes (carga eléctrica poistiva), y los aniones (carga eléctrica negativa) y muy especialmente la corriente electroiónica (electriciadad) que, sin lugar a la menor duda, está considerado, y así lo es, como el mayor excitante que tenemos en nuestro organismo.

Los cationes más importantes que deben ser conocidos y controlados son, el potasio (K+), el sodio (Na+), calcio (Ca2+) y el magnesio (mg2+), que son precisamente los que constituyen el índice (cociente) de LOEB3. Los aniones de mayor relevancia son las proteínas, aminoácidos y los lípoides (grasa).

En mi propio caso clínico no se comprobó como estaba mi tensión eléctrica ni el cociente (índice) de Loeb. Sin embargo, fui curado en menos de 25 días. Actulmente, hace cuatro años que se me dio el alta y aún estoy pefectamente. ¿Influyó en la erradicación de mi neoplasma rectal de 12 centímetros (todo el recto medio) el plan alimentario que llevé a efeto, previa autorización médica?. A esta alimentación le sumé la toma de calcio por vía oral y magnesio, pensando en que la causa desencadenante podría ser el desequilibrio iónico anteromente indicado. Llavaba tiempo abusando de pimientos picantes (gundillas) que, como es lógico, los suspendí para el resto de mi existencia. También me apliqué diariamente, el electroiman3.

Sobre mi curación, siempre he tenido una incóginta que aún no he consegido resolver. Se trata de poder conocer el porcentaje de curaciones de neoplasia de recto (en las dimensiones como el de mi caso, y se me aplicaron 25 sesiones de radioterapia de baja intensidad) que se han conocido, aplicando solamente la quimoterapia simultaneada con la referida débil radioterapia.

Pienso, frecuentemente estoy intentando despejar esta otra pregunta; ¿por qué no se presriben hipotensores de nuestra propia corriente eléctrica? No dejo de pensar también, que si la causa se incia con un elevado aumento del voltaje celular, ¿por qué no se comprueban empleando la técnica de patch-champ?. Los experimentos de patch-clamp han demostrado que los canales activados por voltaje tienen generalmente dos estados de conductancia, cerrado y abierto8. Cada canal se abre siguiendo la "ley de todo o nada permitiendo, al abrirse, el flujo de corriente de amplitud constante y longitud varibale"8. Existen células más excitables que otras, incluso en una misma célula se han encontrado unos puntos más inexcitables que en otros8.

En todas las células, ya sean nerviosas, musculares, óseas, sanguíneas o linfáticas, se inicia el tumor maligno con una constante hiperexcitabilidad, que es la que produce el peligroso aumento del voltaje de las células. !Esta primera fase, es la que hay que conocer y combatir!. (Pido se me disculpe este suave y discreto tono imperativo; la fe que tengo en esta fase incial me ha impulsado a ello).

 

 

BIBLIOGRAFÍA

1.-"Cáncer, Esclerosis Múltiple y Alzheimer". García Férriz, Pedro - Pág.173

2.- "Elementos de Fisiología". Morros Sardá, José. Octava ed. Editorial Científico Médica (1961) - Págs. 21, 22, 71, 1069

3.- "Cáncer y otras Enfermedades Producidas por Nuestra Corriente Eléctrica". Pág.90

4.- "Anatomía Humana". Latarjet y Ruiz Liard. 1º Tomo (1999) - Págs. 434, 435, 436

5.- "Física para la Ciencia y la Tecnología". Paul A.Tiple. 4º ed., Vol.2, edit. Reverte, S.A. Barcelona, Electricidad y magnetismo (1999) - Págs. 1064, 1066

6.- "Electromagnetismo y circuitos eléctricos". Jesús Fraile Mora. 4º ed., Edit. M.C. Craw Hill. Madrid (2005) - Págs. 19, 22, 34

7.- "Cáncer y Medio Ambiente". Manuel Gonzalez Barón y Enrique casado Saenz. Edit. Noesis (1997) - Pag. 20

8.- "Neurociencia". Kandel Eric, Jessel M. y Schwartz. 2º ed, edit. J.Stummpf: Imprenta Grafilles. Madird (1999) - Págs. 37, 41, 47, 62, 73, 73, 114, 117, 123, 125, 128, 133, 136, 139, 140, 144, 146, 149, 153, 161, 186, 187, 187, 213, 235, 312

9.- "Neuroanatomía". A.J: Fonolla. Edit. Luzán, 5 S.A. de ediciones (1986) - Pág.7-188

10.- "Magnetoterapia y Cáncer". Demetrio Sodí Pallarés. 2º ed. (1995) - Págs. 111, 184, 186, 188, 189, 183, 194, 198, 199, 141, 175, 193

11.- "Metástasis. Curación Espontánea del Cáncer. García Ferriz, Pedro. www.canceryalzheimer.com

12.- Enciclopedia LAROUSSE (1980) - Págs. 1953, 1955.

13.- Diccionario ESPASA.

14.- Diccionario OXFORD-COMPLUTENSE- Pág. 316

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