Entrevista Diario Jaen 28/Feb/2011

El podólogo jiennense ha desarrollado durante décadas una teoría propia sobre el origen de dolencias como el cáncer, el alzhéimer o la esclerosis múltiple. Pone el acento en los impulsos eléctricos del organismo

—¿Cómo un podólogo llega a investigar sobre los procesos que desencadenan el cáncer?

Porque durante mi práctica profesional siempre me ha gustado observar. Así, comprobé que pacientes con callosidades que por circunstancias de salud, sufrían hemiplejía, al poco tiempo, veían cómo desaparecían estos callos. Esto me dio a entender que una vez que desaparecía la corriente eléctrica que facilitaba el movimiento del paciente, también se eliminaban estos impulsos de las células que generan las durezas y, por lo tanto, se erradicaban. Es decir, al desaparecer la electricidad, desaparecen sus efectos. Esto me hizo pensar que si ocurría en el sistema neurovegetativo, podía ocurrir en el resto de los sistemas y entonces me propuse localizar una parte orgánica del sistema vegetativo en el que no aparezca el cáncer o sea muy extraña su aparición.

—¿Cuáles son estas partes?

Di con tres partes orgánicas en las que con rareza aparecía un proceso tumoral. Se trata del corazón, el diafragma y el yeyuno. En los estudios demuestro que hay una injerencia entre ellas en las que dejo constancia de que las intensidades eléctricas en ellas son débiles. En concreto, en el corazón los impulsos eléctricos llegan del nervio Vago y actúan más para favorecer la contracción del músculo que como corriente en sí. Lo mismo sucede en el diafragma que recibe también una intensidad muy débil. He revisado una gran cantidad de literatura científica y no he leído nunca de casos de cáncer que tengan su origen en el corazón.

—¿Cómo aceptan los médicos que un podólogo investigue sobre el cáncer?

—En una conferencia que ofrecí en el Instituto de Salud Carlos III, el profesor que me invitó me aconsejó, antes de mi charla, que no dijera que era podólogo. Yo le hice caso y omití ese dato. Me dirigí al profesorado del Instituto y mi teoría despertó tanto interés que una charla de cuarenta minutos se amplió a casi una hora y media. Al salir, un catedrático asistente me preguntó dónde ejercía la cátedra y yo le dije que era podólogo. En un primer momento no dio crédito a mi respuesta, y, más tarde, el profesor anfitrión me reconoció en su despacho que mi acierto había sido desvelar mi profesión “a posteriori”.

—¿Qué interés han desper-tado sus investigaciones en el ámbito científico nacional e internacional?

La única editorial científica de habla española que existe en el mundo me ha publicado ya varios de mis trabajos. Fue la misma empresa la que conoció mis estudios y se puso en contacto conmigo y me ofreció sus páginas. Son muy rigurosos. Las publicaciones pasan dos tribunales de redacción, uno de la propia editorial y otro de carácter científico y ajeno a la revista. A mí ya me han publicado nueve trabajos que han llegado a todos los rincones del mundo. Junto con el cáncer, mis conclusiones sobre el alzhéimer también despertaron interés.

—¿En su opinión, ambas dolencias tienen un origen común?

Común aunque opuesto. Me explico. En el cáncer es una excitación eléctrica lo que hace que las células se vuelvan cancerígenas y en el alzhéimer es la falta de electricidad la que ocasiona que las células del cerebro mueran. Sería así muy resumidamente, ya que es un proceso muy complejo de exponer.

—¿Cuál es su siguiente objetivo?

En investigación, si no se aportan pruebas, no hay nada que hacer. Yo considero que tengo estas pruebas y mi ilusión sería que algún compañero profundizara en mis teorías.

Irene Bueno/Jaén

¿Eres investigador?

¿Eres investigador científico de clínica o de laboratorio y estás interesado en investigar la etiopatogenia del Cáncer y Alzehimer?

He leído y acepto la "política de privacidad"


Trabajos publicados en portalesmedicos.com obteniendo sus correspondientes diplomas validos para consurso oposición